Les Rivieres Pourpres, Taghia
Les Rivieres Pourpres, Taghia
Muchos años soñando con esta vía. Hace ya 10 años, en nuestra primera visita a Taghia con mi fiel compañero Luis Mi, ya resultaba difícil apartar la mirada de este monstruo rojo de 500 metros verticales, el “Taoujdad”, visible desde cualquier rincón del pueblo. Pero quizá no era su momento. A veces hay que dejar que pase el tiempo.
Un primer intento frustrado, con los billetes comprados dos meses antes de la crisis del COVID… Costó asumir que la pandemia no nos dejaría volar. Recuerdo mantener la esperanza hasta el día anterior al vuelo.
Al final, fue el año de mis 50 el que se llevó el premio. De vuelta por tierras bereberes, esta vez con una buena tropa de amigos. Todo apuntaba a algo especial, o al menos a unas buenas risas.
No faltaron los nervios los días previos, pero era el objetivo principal del viaje. Así que nada, el primer día, directos a ella.
Las expectativas estuvieron a la altura. Cuando lees que este “pepino” es una de las mejores vías abiertas por los maestros François Piola y Arnaud Petit, todo empieza a tener sentido. Todos los largos son increíbles: verticales, disfrutones, roca perfecta, y la variedad de la escalada es sencillamente excepcional.
La dificultad de la vía está más en la acumulación de largos de séptimo que en la dificultad de sus pasos. Los largos, en general, no suelen apretar demasiado, pero son muchos y muy físicos, y eso acaba pasando factura. Nos dio la sensación de que la dificultad va creciendo con la altura, aunque también puede ser el cansancio acumulado. Aun así, a partir del L6 hay claramente un cambio de tónica.
Si tuviera que quedarme con un largo, aunque todos son realmente fantásticos, sería el L9: un 7a+/7b (según reseña) en diedro fino y técnico, con seguros algo alejados, sin ser excesivo. Una gozada absoluta y, sin duda, el más fotogénico por su travesía final.
Como escribe muy acertadamente Arnaud Petit en Parois de légende: “Un sueño para los escaladores con la continuidad necesaria; una pesadilla para los demás”. Una frase que resume a la perfección la esencia de la vía: no regala nada, pero tampoco engaña.
Algunos apuntes útiles:
Mejor entrar pronto en la vía: para evitar cordadas (no es raro que haya gente), asegurarse una bajada de día y evitar tormentas. La bajada mojada o de noche no es ningún paseo… y nos tocó vivirlo bajo la lluvia. Con calma y tiempo.
El L1 es el peaje: unos pasos en frío que pueden desanimar, pero no marcan realmente la dinámica de la vía.
El L9 no es tan expo como puede parecer en la reseña, pero hay que escalar entre chapas, no hay duda.
En general, la vía está bien equipada, aunque con algunos tramos más expuestos donde habrá que cuidar.
El L11 es bastante desplomado, fantástico… para quienes aún tengan algo en la reserva.
Los últimos 4 largos, marcados como “fin de las dificultades”, son más fáciles, sí, pero el 6b+ final aún pide escalar. Se pueden complementar los seguros con algún friend, aunque no es realmente necesario.
Datos prácticos:
Horario: 9 horas (con un descanso en la L10)
Aproximación: 45 minutos por el cañón. Merece la pena acercarse el día anterior para reconocer el camino. De noche, hay que pasar troncos, cuerdas fijas y algún obstáculo, pero está bien equipado; con arnés y cabo es suficiente.
Descenso: 1h30. Desde la cumbre, bajar unos metros por el lado este siguiendo hitos hasta encontrar un rápel de unos 30 metros sobre una sabina. Luego continuar por la gran canal entre el Oujdad y el Taoujdad, siguiendo los hitos hasta el punto de partida.
Reseñas: lanochedelloro.es, camptocamp.org, remi-thivel.com
Track de aproximación y descenso: https://www.camptocamp.org/outings/1831664/fr/taoujdad-les-rivieres-pourpres
Solo esta vía ya justifica un viaje a este lugar increíble, aunque da la sensación de que su gran éxito esconde otros itinerarios cercanos de igual calidad. Lo bueno de atacarla el primer día es que deja el resto del viaje libre para centrarse en otros proyectos… como l’Axe du mal.