Futuro Incierto, Peña Montañesa
Futuro Incerto en Peña Montañesa
Descubrí esta vía hace dos años cuando, junto con mis fieles acólitos Dani, Gila y Chamo, nos peleábamos con la famosa y excelente línea vecina Las Lágrimas en la Roca. Recuerdo que aquel día nos beneficiamos de nuestra ansia excesiva madrugando bastante, al menos más que los demás, y adelantamos a otra cordada que también iba a por Las Lágrimas; por dormir diez minutos más, perdieron la primera plaza.
Eso sí, como buenos aventureros y montañeros, llevaban un plan B. Y no cualquiera: uno magnífico. Se metieron de cabeza en Futuro Incierto.
Aquel día, avanzando a ritmo de abuelos los cuatro en la vía, espectacular, por cierto, las largas esperas en las reuniones me dieron tiempo para echar un ojo a nuestros vecinos, que parecían estar gozando su plan B a todo trapo… y no precisamente para darnos envidia. Recuerdo especialmente el largo desplomado final, en un ambiente ordesano, donde parecía que alcanzaban el éxtasis absoluto. Y yo, con mi querida ansia habitual, en plena lucha con los largos de la línea que intentábamos terminar, ya tenía el nombre de la siguiente ruta apuntado en mi interminable lista de deseos verticales.
Dos años después, junto al compañero Chamo, que nunca falla, y lo digo en serio, nunca hacen falta más de dos mensajes para tenerlo listo, y eso no lo hace cualquiera:
Así que, algunos días después, nos subimos desde Madrid en su Mini Cooper, con muchos caballos, en dirección a nuestra querida Peña Montañesa.
No sin un poco de aprensión mezclado con excitación, y después de repasar por décima vez toda la poca información disponible sobre la línea en el coche, nos plantamos en Oncins a vivaquear e intentar dormir unas horas junto con nuestra impaciencia.
Lo sabíamos y lo confirmamos: la vía es excelente, picante y de gran belleza. Y el dicho “Séptimos regalados y equipados, sextos collados”, leído por ahí en alguna publicación, la define bastante bien. Todos los largos tienen carácter y una escalada especial, teniendo en común un gran disfrute a lo largo de todo el recorrido.
Es una vía más aventurera que su vecina La Lágrima en la Roca. Aunque los números anunciados parecen más asequibles, exige casi lo mismo, si no más. En todo caso, nosotros disfrutamos ambas por igual y, sí, lo confirmo: el largo desplomado final (L8) es una auténtica gozada.
No se encuentra mucha información ni reseñas sobre esta vía, pero la suficiente como para no embarcarse a ciegas. Aquí dejo algo más de información adicional que creo puede ser de ayuda:
Aproximación: 1h30 aprox. Seguir el camino en dirección a la Canal Mayor y continuar recto hasta el pie de vía en la parte final. Este track puede ayudar: https://es.wikiloc.com/rutas-alpinismo/pena-montanesa-por-la-canal-mayor-119377708
L1: V+, seguramente el más expo. Tramos rotos y algo de hierba, con protecciones limitadas. Al loro.
L2 + L3: mola empalmar los dos, L2 rota regulera, y ojo con la salida de la L3: la caída es mala, aun así, yendo con calma, se puede (y se debe) proteger, además del clavo que hay.
L4 + L5: también merece la pena empalmar. Mejor hacer la variante por la izquierda, no el artificial; es un muy buen largo. Seguir la fisura sin dudar hasta el final (no se ve la R3 a la derecha, olvidarla y seguir la fisura). Al final, flanquear unos metros a la izquierda por una placa gris muy facil y luego recto por el diedro rojo y hasta el bloque grande con el cabo fijo. Se ve bastante bien.
L6: hay que ir a buscar un flanqueo a la derecha, debajo de un techo, a unos 10 metros de la reunión. Se ve bien desde la reunión.
L7: después de las tres chapas seguidas a medio largo, es por la derecha, en un diedro gris. 6a+… ¡si hombre!
L8: ¡ÉXTASIS!.
L9, L10: evidente, seguir las chapas… L10 todavia a liberar…
A partir de aquí, después de 8 horas de escalada, nos bajamos. Bien escalado, y parece que la dinámica habitual es no seguir por arriba, aunque aún quedan 3 largos de sexto. Desde esa misma reunión se puede descender por la línea de La Lágrima: en 4 rápeles se llega a la primera reunión y, desde ahí, caminando por la repisa a mano derecha. No está de más coser alguna chapa en el segundo rápel.
En resumen, es una vía muy completa y muy recomendable, disfrute absoluto en terreno de aventura.