L’Axe du Mal, Taghia
L’Axe du Mal, Taghia
Hay vías muy buenas… y luego está la Axe.
Una línea tremenda en todos los sentidos: por el lugar, salvaje y aislado; por la roca, simplemente perfecta; por su longitud, su dificultad, su compromiso… y por ese ambiente que no te suelta en toda la pared.
Subir por ahí no va solo de escalar sus 500 metros de placa sin apenas repisas. Pide entrar en un estado de concentración continuo y profundo, y aguantar largo tras largo con una dificultad que suele ir a más con los metros.
Los primeros largos, además de ser el peaje para lo que viene, sirven para meterse en el estilo y acostumbrarse al aire entre seguros. Más arriba, el ambiente aprieta cada vez más y la cabeza juega tanto como el cansancio que se va acumulando. Y cuando crees que ya lo tienes… la vía te recuerda que aquí no se regala nada hasta la última reunión.
A mí, como a Dani (mi compañero de cordada en esta ascensión), nos costó gestionar los nervios los días previos, y la noche de antes fue de esas que se hacen eternas, aunque en realidad fueron apenas unas pocas horas antes de que sonara el despertador a las 4 para estar a pie de vía con las primeras luces.
Hay que reconocer que los aperturistas, otra vez François Piola y Arnaud Petit, hicieron un trabajo increíble y admirable. Habrá que confiar plenamente en su criterio: lo difícil está, en general, bien protegido y los alejes, que no son pocos, tienen siempre sentido. Aun así, no es una vía para ir justo. Un 7a+ a vista bien asentado en pared, a mi parecer, puede marcar la diferencia entre vivir un auténtico infierno… o disfrutar a lo grande.
Algunos puntos clave que pueden ser útiles:
El L1, en frío, puede asustar un poco: placas técnicas y un techito que habrá que leer correctamente para atacarlo por el lado adecuado. Pero las cosas mejoran en los largos siguientes.
El L9 es seguramente el largo más obligado: un 7b+/7c de placa excepcional, pero exigente, de apretar seriamente. Los seguros no están muy alejados, pero exige hacer pasos entre ellos, algo complicado en A0.
El L11 (7c+) está equipado para pasar lo duro en A0; el resto es un 6c muy bonito, como tantos otros largos de la vía.
Los L12 y L13, igual de increíbles que el resto, se hacen exigentes a estas alturas y pedirán un último esfuerzo para alcanzar la cima.
En cuanto a logística:
Reseñas: Camp to Camp, https://www.lanochedelloro.es, Remi Thivel, locosporlatapia.com
Aproximación: 1h30 desde Taghia
Tiempo en pared: 11 horas (9 en la reseña; nos ralentizamos bastante en los últimos largos)
Bajada: 2 horas caminando, siguiendo el track de Camp to Camp; bastante evidente (al menos de día)
Material: 15 cintas (12 en la reseña)
Una vía de las que dejan huella.
De las que no se olvidan al bajar.